Serie: Padres imperfectos, hijos reales (parte 3)
Si le decimos al adolescente «¡Sos un crack!» o «¡Sos el mejor de todos!» cuando hace un gol o saca una buena nota, estamos calificando toda su persona a partir de una sola acción. El problema de sentirse una «persona especial o superior» cuando se tiene éxito es que, cuando venga el próximo revés, la persona podría sentir que su valor está en riesgo o pensar que es incapaz.
«Cuando te calificas a ti mismo como ‘grande’ o ‘superior’ por haber tenido éxito, te estás preparando una trampa: inevitablemente te sentirás como un ‘gusano’ inútil la próxima vez que fracases.» (Ellis, 2005)
Si cambiamos el «Sos el más inteligente y bueno» por «Me encanta cuánto te esforzaste en este proyecto, vi tu dedicación», reforzamos el principio bíblico de que somos aceptados por gracia, no por obras, y que nuestro valor no sube ni baja según el resultado del partido.
Desvincular el valor personal de la aprobación social
Si los padres y madres logramos ser libres de evaluarnos a nosotros mismos como valiosos únicamente por nuestro desempeño, seremos un ejemplo para nuestros hijos adolescentes —que están en una época de mayor vulnerabilidad— para que no se juzguen a partir de la apariencia o la opinión de sus iguales.
«Es natural y preferible desear el amor y la aprobación de los demás, pero creer que lo ‘necesitamos’ de manera absoluta para ser valiosos es una creencia irracional que solo genera ansiedad.» (Ellis, 1989)
Si logramos enseñarles que no necesitan la aprobación externa para reconocerse como personas de gran valor, los protegeremos de la ansiedad y de la presión de grupo.
«El Señor no ve las cosas de la manera en que tú las ves. La gente juzga por las apariencias, pero el Señor mira el corazón.» 1 Samuel 16:7b (NTV)
Preguntas para reflexionar:
- La próxima vez que tu hijo o hija alcance una meta, ¿cómo puedes estructurar tu elogio para celebrar su esfuerzo y perseverancia en lugar de su talento innato?
- ¿Qué pasos puedes tomar para modelar la libertad frente a la necesidad de aprobación social en tu propia vida?
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Si estos principios resuenan contigo y sientes que tu familia podría beneficiarse de un acompañamiento más personalizado, me encantaría apoyarles. Mi enfoque principal está dedicado a mi trabajo con Cru, pero mantengo una profunda pasión por promover la salud emocional de las familias. Por ello, ofrezco un espacio muy limitado en horario de tardes y noches para terapia con familias, parejas o adultos. Las sesiones pueden ser virtuales o presenciales. Conozca más sobre mi enfoque de trabajo aquí.
Referencias Bibliográficas
- Ellis, A. (2005). The Myth of Self-Esteem: How Rational Emotive Behavior Therapy Can Change Your Life Forever. Prometheus Books.
- Ellis, A., & Dryden, W. (1989). Práctica de la Terapia Racional Emotiva (Vol. 1). Editorial Desclée de Brouwer.
Enlaces para seguir leyendo sobre Padres imperfectos hijos reales:
Entrada 1: La trampa de los padres perfectos y la aceptación condicional
Entrada 2: Separar el ser del hacer: El verdadero valor de nuestros hijos
Entrada 4: Gracia para fallar y resiliencia ante la frustración

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